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Son las 10:00 am y no he desayunado. Muero de hambre!!

¿Te suena familiar esta frase? Te pasa que no alcanzas a desayunar en tu casa, tienes una reunión a primera hora de la mañana, ya casi es medio día y no alcanzaste a desayunar? En ese momento buscas cualquier cosa para calmar tu hambre y te dañas el almuerzo porque todavía estás lleno?

El clásico refrán que dice: “desayuna como rey, almuerza como príncipe y cena como mendigo” cada vez toma más fuerza. Estudios realizados en el departamento de nutrición de la Universidad Harvard, encontraron que saltarse el desayuno te puede conducir a uno o más factores de riesgo, como la obesidad, la hipertensión, el colesterol alto y la diabetes.

Adicionalmente, los investigadores encontraron que los hombres que se saltan el desayuno con regularidad tienen un 27% más de riesgo de ataque al corazón o muerte por enfermedad coronaria, que los que siempre tienen su comida de la mañana.

Establece una rutina para desayunar

Lo que nos sucede la mayoría de las veces, es que en nuestros hábitos no figura desayunar todos los días y tener esta comida depende de qué tan ocupados o disponibles nos encontramos en la mañana  o de la hora en la que decidamos despertarnos.

Para cambiar nuestros hábitos alimenticios se requiere de constancia y de establecer nuevos comportamientos que nos lleven a alcanzar nuestra meta.  Debes ponerte en acción y realizar algunos pequeños cambios para lograr que el desayuno siempre haga parte de tu rutina diaria.

Estas son mis recomendaciones para que siempre puedas desayunar y darle a tu cuerpo la energía que necesita para comenzar el día:

El fin de semana planea lo que deseas desayunar en la siguiente semana; puedes buscar deliciosas recetas saludables en instagram o en youtube.  Asegúrate de que incluyan alimentos de buena calidad como: cereales de grano entero, proteínas magras, verduras, frutas, semillas, grasas saludables o frutos secos. Con estas recetas haz tu lista de mercado y revisa que cuentes con todos los ingredientes.

Antes de acostarte, organiza tu maleta y la ropa que te vas a poner el otro día. Con esto ganarás minutos importantes en la mañana que podrás utilizar para prepararte el desayuno.

Define qué es lo que mas se ajusta a ti: desayunar tranquilamente en tu casa antes de salir para el trabajo o llevarte tu desayuno y comértelo en la oficina. Una vez hayas tomado esa decisión programa la alarma de tu celular para levantarte 20 mins antes si vas a desayunar en la oficina o 40 mins antes si vas a desayunar en casa.

Si decides desayunar en la oficina, debes adquirir los recipientes para transportar tu desayuno. Existe una gran variedad, de todos los tamaños, materiales y colores. Los más recomendados son los de vidrio.

Levántate a la hora programada y prepara tu delicioso desayuno. Cuando cocinas tus propios alimentos y lo haces con amor, esta energía que le imprimes a la tarea, va a hacer que el desayuno te alimente mucho mas.

Si algún día ves que el tiempo en la mañana no te va a alcanzar para preparar tu desayuno,  puedes optar por recetas que se preparan desde la noche anterior como un Overnight Oatmeal o Avena trasnochada, que puedes dejar lista en tu nevera y llevarla en la mañana para desayunar en tu oficina.

Poniendo en práctica estos consejos, estoy segura que lograrás incluir el desayuno como parte de tu día a día y tu cuerpo te lo agradecerá, tendrás más energía para desempeñar tu trabajo o estudio, pondrás a raya a los antojos de dulce y el cuerpo obtendrá los nutrientes que necesita para funcionar correctamente.

PD: En un próximo post te daré algunas ideas de desayunos saludables.

Saludos.

Diana Paola Bermúdez
Coach de nutrición holística IIN

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